Explosión

(Por ABrooklyn).

Detrás de la raya amarilla, te vi.

Esperabas el tren, igual que yo. Sostenías tu bolso hacia un lado, igual que yo. Usabas el reloj que yo te regalé e incluso podría asegurar que olíamos igual. Te llevaste un mechón de cabello detrás de la oreja y apretaste tus lentes contra tu nariz. Linda, lindísima igual que la última vez. No sabía si huir, si llamarte, si esperar, si estirar el brazo e intentar alcanzarte. Tratando de decidir, volteas. Te vuelves y tus ojos me atraviesan, tu mirada sigue y entonces creo que me desvanecí. Tuve que desvanecerme porque tu mirada pasó a través de mí como si, en vez de un cúmulo de órganos y preocupaciones precarias, hubiese aire.

Aire, soñé por un momento que era aire. Oxígeno, nitrógeno y argón. Sin forma definida. 

Gracias, Metro de Caracas. Tu fanatismo por Mecano requiere valentía.

“como el mar”

(Autor desconocido).

como el mar

que de la luna depende

para mover

una a una

gotas negras

hasta el borde de la playa

besarle los pies a la arena

con delicada timidez

mientras espera una señal

del satélite

alrededor del cual no gira

que nunca toca

aunque se observen

aunque su luz se doble

en su manto de

espera gloriosa

una seña que permita

noche tras noche

el movimiento que

controla

y la complace

displicente  aferrado

a la frialdad

de su roca

que no es estrella

pero del agua

es ama y señora

Perdimos

(“Loss”, Agnes Cecile).

¿Era un año largo como un siglo

o un siglo corto como un día?

Cristina Peri Rossi

 

Me dijo “no quiero decirte esto para pelear, pero…”

Y comenzó a pelear.

 

Cuarenta y cinco minutos, seis horas, cien años. Largo rato en el que escuchaba su voz como el que ve una luz intermitente.

Sus discursos suelen ser atemporales.

 

Creo que atrapé todos los “¿me estás escuchando?” que ágilmente neutralizaba con mis “por supuesto, claro” para poder sumirme de nuevo en mi ensoñación.

 

Los “pero” son el punto de inflexión para hacer lo negado con una excusa anticipada.

 

Mientras me hablaba, yo trataba de recordar los versos de un poema de Cristina Peri Rossi. “Salimos del amor como de una catástrofe aérea”, ¿y luego qué?

Perdíamos algo, sé que continúa con perder porque en el amor siempre se pierde.

Pedazo de mí

(Autor desconocido).

Didn’t I give you nearly everything

that a woman can possibly can?

“Piece Of My Heart”, Janis Joplin.

Estoy harta de sentir que estorbo

Estoy harta de saberme sobrante

Estoy harta de ser último plano

ni siquiera segundo

último plano

 

Estoy harta del vodka al mediodía

del Atrimon a las 9pm

de solucionar con pastillas blancas

 

Estoy harta de tus palabras falaces

Estoy harta de mis propios ríos

que me ahogan sola

me amarran al pánico

 

Me cansé de los gritos de Janis

que me recuerdan que

otra vez

 

te llevaste un pedazo de mí

para no regresarlo

jamás.